ARGENTINA (Pulso) — Una denuncia expuso presuntas irregularidades en el sistema de venta de entradas del Club Atlético Boca Juniors. Los cuestionamientos apuntan al mecanismo de acceso al estadio y a la asignación de categorías de socios.
Según la denuncia, el club tendría alrededor de 200.000 socios activos y 100.000 adherentes. Esa cifra, según se planteó, podría impedir que todos los activos tengan garantizado el ingreso a los partidos.
La exposición diferencia entre socios activos y adherentes. Los primeros cuentan con derecho a ingresar al estadio. Los segundos dependen de la disponibilidad de cupos.
También se cuestionó el sistema de presentismo. Según la denuncia, los socios activos deben haber asistido al 70% de los últimos encuentros para mantener determinadas posibilidades de acceso.
Otro punto señalado: algunos socios adherentes llevan años esperando convertirse en activos, mientras que otros con números de carnet posteriores ya figurarían en esa categoría.
Entre los elementos presentados aparece un audio en el que interviene Cristian Riquelme, hermano de Juan Román Riquelme y relacionado con la conducción del club. En la grabación, una empleada identificada como Antonella Pepe se comunica con Cristian Riquelme por una persona que, según manifestó la trabajadora, no figuraba en el listado correspondiente para retirar entradas.
Adicionalmente se mostró un video con una máquina para contar billetes junto a carnets de socios. También se informó que carnets fueron secuestrados durante el partido entre Boca y Vélez.
La denuncia incluyó un reclamo para que la Justicia avance con la investigación.
Pulso Global observa: cuando el aparato de un club deportivo opera sin transparencia, los perjudicados son los socios de buena fe que cumplen las reglas. Un sistema opaco de asignación de entradas no es un problema menor: es un negocio paralelo que funciona a costa del hincha común. La Justicia tiene la palabra.



