COLOMBIA (Pulso) — Bogotá. Confirmado.
Abelardo De la Espriella llamó este sábado a Donald Trump. La conversación duró diez minutos. El mandatario colombiano la describió como «amigable y cordial».
El objetivo era claro: pedir la suspensión temporal de los aranceles del 12,5% que Washington impuso en julio a los productos colombianos. De la Espriella argumentó que el terremoto de Chocó —casi 300 muertos según las fuentes— agrava una situación ya «difícil y apocalíptica», herencia directa, dijo, de su predecesor Gustavo Petro.
El pedido fue explícito. De la Espriella solicitó a Trump que considerara «la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos, con el fin de aliviar a los empresarios».
Trump anunció ese paquete arancelario en julio. La razón oficial: pasividad de las autoridades colombianas para reducir el trabajo forzado. El nuevo gobierno preparaba antes del terremoto un decreto contra la explotación laboral, con la intención de revertir la medida.
En la llamada, De la Espriella también agradeció la ayuda económica y los equipos de rescate estadounidenses desplegados en Colombia. Trump, según el presidente colombiano, «manifestó sus condolencias por las víctimas y su solidaridad con las familias afectadas».
Más tarde, De la Espriella conversó también con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sobre la situación actual.
«Hoy, más que nunca, la alianza entre Colombia y Estados Unidos es un imperativo para la reconstrucción de nuestra amada nación», afirmó el mandatario.
Lectura editorial. La imagen es nítida: un presidente que hereda una economía dañada por el estatismo petrista y enfrenta encima una catástrofe natural busca, con pragmatismo, el respaldo del libre mercado y de Washington. La suspensión arancelaria, de concretarse, sería oxígeno directo para la libre empresa colombiana. El decreto antiesclavismo pendiente muestra que Bogotá entiende que el acceso al mercado estadounidense se gana con reglas, no con retórica. La alianza De la Espriella-Trump apunta en la dirección correcta.



