COLOMBIA (Pulso) — El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, autorizó las primeras cinco extradiciones de su mandato. Las resoluciones ejecutivas fueron firmadas a través del Ministerio de Justicia el 14 de agosto de 2026. De la Espriella asumió formalmente la jefatura de Estado el 7 de agosto de 2026.
Dos de los cinco casos involucran requerimientos de Estados Unidos por narcotráfico. Armando Luis Suárez Calvo enfrenta cargos por presuntos nexos con Los Pepes y el Clan del Golfo, según la fuente. Didier Ignacio García es acusado de enviar cargamentos de cocaína ocultos en exportaciones de frutas.
Diego Alberto Londoño será entregado a Perú por tráfico de drogas ilícitas agravado. La fuente indica que fue capturado a solicitud de Lima al no registrar causas pendientes en Colombia.
Jorge Luis Mojica Ortiz, ciudadano dominicano-colombiano, es reclamado por República Dominicana por violación sexual agravada en perjuicio de una menor de edad. Roderick Aldair Morales Delgado comparecerá ante tribunales de Panamá por tentativa de homicidio agravado.
La medida se enmarca, según la fuente, en los lineamientos de seguridad y combate al crimen organizado transnacional prometidos por la gestión de De la Espriella.
Confirmado. La señal es clara: el nuevo gobierno colombiano no esperó. Siete días en el cargo y ya hay cinco resoluciones firmadas. Eso es cooperación judicial activa, no retórica. Para los aliados regionales —Washington, Lima, Santo Domingo, Ciudad de Panamá— el mensaje es de Estado funcional y comprometido con el orden. Para el crimen organizado transnacional, la señal es la contraria a la que recibió durante el petrismo. El libre mercado y la inversión extranjera necesitan exactamente ese tipo de certeza jurídica como base.



