COLOMBIA (Pulso) — El gobierno de Abelardo de la Espriella avanza en la conformación de su cuerpo diplomático. El lunes, el presidente anunció a la excanciller María Consuelo Araújo como embajadora en Estados Unidos.
Entre las designaciones ya confirmadas figuran el empresario Jorge Jaller para Venezuela, el político antioqueño Mauricio Tobón para México, el exprocurador Alejandro Ordóñez ante la OEA y el exsenador Carlos Felipe Mejía en España. Mauricio Gaona representará a Colombia ante Naciones Unidas en Nueva York.
Según confirmó El Colombiano, Juan Carlos Vélez Uribe sería el embajador en Quito, Ecuador.
Otros nombres en proceso, según el periodista Melquisedec Torres: Juan Manuel Muñoz ante Brasil; Juvenal Infante, economista especialista en Asia, ante China; Óscar Gómez ante Portugal; Tania Gilinski ante Israel. De la Espriella busca que esa embajada opere en Jerusalén, no en Tel Aviv.
Orlando Abello, abogado asociado a De la Espriella Lawyers, iría a Costa Rica. El pastor Miguel Arrázola sería enviado a El Salvador. El abogado Juan Gonzalo Ospina cubriría Bélgica y la OTAN, dos sedes que el gobierno propone unificar. Martín Eduardo Botero lideraría la representación en Países Bajos.
Aún faltan Italia, Francia, Emiratos Árabes Unidos y Japón, entre otras plazas. En África, las más apetecidas serían Egipto y Kenia, según el diario.
Fuentes citadas por El Colombiano señalan que las embajadas tendrán un rol más protagónico en relaciones comerciales y atracción de inversión extranjera hacia Colombia.
Pulso Global observa: la apuesta diplomática de De la Espriella rompe con la retórica ideológica del petrismo. Perfiles empresariales, jurídicos y académicos con orientación comercial apuntan a reconectar a Colombia con mercados e inversores. La señal hacia Israel —restaurando vínculos rotos por Petro— refuerza ese giro. El reto es que las embajadas dejen de ser cuotas políticas y se conviertan en palancas reales de libre empresa.



