COLOMBIA (Pulso) — Colombia acumula 640 toneladas de ayuda humanitaria internacional. Llegaron entre el miércoles pasado y este martes. Ingresaron por los aeropuertos de Bogotá, Cali, Medellín y Pereira, según la DIAN.
Los envíos provienen de Estados Unidos, México, Ecuador, Chile, El Salvador, Perú, Israel, India, Paraguay, China y España. Incluyen alimentos, medicamentos, agua potable, kits de higiene, generadores, herramientas y materiales para refugios temporales.
La DIAN activó un plan especial con más de 2.000 funcionarios. «Para garantizar que las ayudas lleguen oportunamente a la población damnificada, dispusimos atención prioritaria e ininterrumpida en los puntos de ingreso aéreo al país», afirmó el director general Velásquez, según el comunicado oficial.
Argentina envió 32 integrantes de sus Fuerzas Armadas desplegados en Quibdó. Llevan una planta potabilizadora, cocina de campaña, equipos de cadena de frío, comunicaciones radiales y satelitales y 7.500 raciones individuales de emergencia. La coordinación se realizó con la UNGRD.
Estados Unidos envió un avión C-130 desde Barranquilla hasta Quibdó con suministros humanitarios.
El Chocó concentra la atención. El epicentro se ubicó en San José del Palmar. El departamento registró en 2024 una tasa de pobreza monetaria de 67,4 %, la más alta del país, según el DANE.
Según el balance presentado por el presidente Abelardo de la Espriella al mediodía de este miércoles, la emergencia deja 314 personas fallecidas. El Instituto de Medicina Legal confirmó que ha recibido 319 cuerpos e identificado al mismo número que anunció el mandatario. El terremoto, según el Gobierno, afectó a quince departamentos y 471 municipios del país, con 262.154 personas damnificadas agrupadas en 147.464 familias. Además, 4.437 personas han resultado heridas y otras 262 permanecen desaparecidas.
La magnitud de la respuesta internacional revela algo concreto: cuando el Estado facilita el ingreso de ayuda —en lugar de obstaculizarlo con burocracia aduanera— los recursos llegan. El plan especial de la DIAN es un ejemplo de aparato estatal que se pone al servicio del ciudadano, no al revés. La reconstrucción del Chocó, el departamento más pobre del país, exigirá que esa lógica se sostenga más allá de la emergencia.



