COLOMBIA (Pulso) — Bogotá. El viceministro de Minas, Madriñán, confirmó este miércoles que el gobierno colombiano trabaja para reactivar las exportaciones de carbón a Israel. La medida busca revertir la suspensión impuesta por el expresidente Petro en junio de 2024.
«El Gobierno no puede basarse en ideología, debe basarse sobre todo en qué requiere el país», afirmó Madriñán ante periodistas.
El funcionario participó junto al Ministerio de Hacienda en el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior (Comité Triple A). Según el documento, ese comité «aprobó la expedición de un decreto de derogatoria» de las normas restrictivas. La medida aún no se materializa.
El presidente de la Federación Nacional de Productores de Carbón (Fenalcarbón), Cante, cifró el daño: la suspensión redujo unas 3,5 millones de toneladas anuales, equivalentes a unos 200 millones de dólares. Afectó además «la confianza de los compradores internacionales en Colombia», según Cante.
Fenalcarbón advirtió que levantar la restricción no garantiza recuperar el mercado. Tras la prohibición, Israel comenzó a comprar carbón a Sudáfrica y aumentó el uso de gas. «Poder recuperar ese mercado en ese volumen va a ser muy complicado», sostuvo Cante.
Entre 2022 y 2026, Colombia perdió cerca de 10 millones de toneladas de producción y exportaciones de carbón y coque, según Fenalcarbón. El sector pide además restablecer relaciones comerciales con otros países afectados por lo que Cante llamó «falta de diplomacia comercial del Gobierno que terminó».
Madriñán defendió el carbón como parte de la seguridad energética del país. Colombia cuenta con reservas probadas superiores a 400 millones de toneladas, señaló el viceministro.
El daño es concreto: 200 millones de dólares anuales sacrificados en el altar de la política exterior ideológica de Petro. El libre mercado no distingue banderas; distingue contratos. Colombia los perdió. Recuperarlos costará tiempo y credibilidad que el petrismo dilapidó. El nuevo gobierno hereda la factura.



