CHILE (Pulso) — Confirmado. Robinson Parra Sáez, señalado como integrante de la organización radical mapuche Weichán Auka Mapu (WAM), fue detenido en la localidad de Quidico, comuna de Tirúa.
Permaneció cuatro años prófugo de la Justicia. El operativo fue conjunto: PDI, Ejército y Armada de Chile.
La Fiscalía lo considera presunto autor del homicidio de Manuel Huenupil Antileo, ocurrido el 5 de mayo de 2022 en Carahue. Según la investigación, un grupo de hombres encapuchados y armados vinculados a la WAM irrumpió en el predio «La Suerte», de la empresa Forestal Mininco. Huenupil intentó escapar en su vehículo junto a dos de sus hijos. Recibió varios disparos y murió antes de llegar a un centro médico.
Parra Sáez también enfrenta cargos por porte ilegal de armas de fuego y municiones. Según las autoridades, no opuso resistencia al ser capturado. Fue trasladado ante el Juzgado de Garantía de Carahue para la formalización de cargos.
La investigación ya había permitido detener a cerca de una decena de personas. Cinco involucrados fueron condenados recientemente a 12 años de prisión.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, destacó la captura. «En Chile se acabaron los escondites para quienes pretenden vivir huyendo de la ley y la justicia», afirmó según la fuente.
En desarrollo.
Esta detención ilustra lo que ocurre cuando el Estado aplica fuerza legítima y coordinada frente al terrorismo. Cuatro años de impunidad en la Macrozona Sur tienen un costo real: vidas, propiedad privada destruida y comunidades bajo amenaza. Que la justicia alcance a otro de los acusados no es un logro menor; es la condición mínima del orden. El principio en juego es simple: sin estado de derecho efectivo, no hay inversión, no hay desarrollo y no hay paz.



