CHILE (Pulso) — Santiago-Ciudad de México. Chile ofrece reducción del impuesto corporativo. Pasa del 27% al 23%, según la Ley de Reconstrucción. Así lo confirmó Paula Estévez Weinstein, subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales de Chile.
Estévez Weinstein se reunió con más de 90 empresarios mexicanos. El objetivo: presentar los incentivos de la nueva ley. «Estamos ofreciendo invariabilidad tributaria», declaró según la entrevista publicada por El Universal.
Las inversiones mexicanas en Chile suman actualmente 1,300 millones de dólares. Lejos de los 29,000 millones de Estados Unidos y los 40,000 millones de Canadá. La funcionaria calificó esa brecha como «espacio enorme para seguir creciendo».
Chile quiere que México sea su segundo mercado de inversión. Hoy ese lugar lo ocupa Brasil. La visita se enmarca en la reunión de la Alianza del Pacífico, donde participan México, Colombia, Perú y Chile.
Sobre diversificación comercial, Estévez Weinstein fue directa. «La palabra clave es diversificación», afirmó. Chile cerró un acuerdo con Filipinas la semana pasada. Negocia con India, Marruecos y Bangladesh. Ese bloque suma 2,000 millones de personas, según la funcionaria.
En cuanto a la Alianza del Pacífico, señaló que los cuatro países buscan ampliarla. Costa Rica podría sumarse próximamente, según lo indicado en la entrevista.
Lectura editorial. El mensaje de Santiago es claro: certidumbre regulatoria y baja de impuestos como palanca de atracción de capital. Es el manual del libre mercado aplicado con pragmatismo. México, en cambio, transita el camino opuesto: mayor intervención estatal y señales mixtas al inversionista privado. La comparación no favorece al oficialismo mexicano. Mientras Chile compite activamente por capital con reglas estables, el aparato burocrático en México sigue siendo un desincentivo real para la inversión productiva.



