ARGENTINA (Pulso) — El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires publicó este viernes la reglamentación detallada de la Verificación Técnica Obligatoria (VTO) para talleres particulares y concesionarias. La norma apareció en el Boletín Oficial apenas 24 horas después del anuncio del registro.
La Ciudad opera bajo la ley nro. 6.963, promulgada el 15 de julio pasado. Esa ley le permite aplicar la desregulación en su jurisdicción sin verse afectada por la medida cautelar que suspendió la reforma a nivel nacional.
Plazos clave: - 1 de septiembre: habilitación de la plataforma simplificada en el sitio oficial. - 1 de octubre: incorporación de nuevos talleres, concesionarios e importadores, cuando vencen los contratos actuales.
Los interesados deben presentar documentación vía mesa de entradas virtual al correo vtv@buenosaires.gob.ar. Se exige acta de designación del representante legal, nombramiento de un Director Técnico —ingeniero matriculado en CABA—, declaración jurada de cumplimiento técnico, título del inmueble y habilitación de la Agencia Gubernamental de Control.
Cada línea de inspección debe operar de forma autónoma. El equipamiento mínimo incluye frenómetro, alineador de faros con luxómetro, detector de holguras, opacímetro para diésel y analizador de gases para motores Otto, entre otros. Los equipos deben calibrarse cada 6 meses o cada 6.000 revisiones por línea, lo que ocurra primero.
Cada estación se conectará al Sistema Informático Centralizado de la Ciudad, con acceso en tiempo real para la autoridad de aplicación. El Manual de procedimientos de VTV tiene 220 páginas y se actualizará cada 2 años.
Las revisiones arrojarán cuatro resultados posibles: Apto, Observado, Condicional o Rechazado. Un resultado Condicional para un vehículo particular genera una planilla por 60 días hábiles.
---
Esto es lo que se sabe. La desregulación porteña es un caso de laboratorio: competencia real entre prestadores privados, precios libres y fiscalización técnica centralizada. El contribuyente gana con más oferta y menos monopolio estatal. La cautelar nacional no frenó a quien legisló primero. El modelo, si funciona, presionará al resto del país.



