BOLIVIA (Pulso) — El Gobierno de Bolivia lanzó este jueves el Plan Fronteras Seguras. El acto se realizó en Guayaramerín, frontera con Brasil. El presidente Rodrigo Paz encabezó el evento junto a ministros, autoridades locales y representantes brasileños.
El plan prevé despliegue permanente de unidades especializadas en puntos clave. Las zonas identificadas: Guayaramerín, Cobija, San Ignacio y San Matías. El objetivo declarado es «desarticular al crimen organizado transnacional».
El ministro de Gobierno, Oviedo, anunció dos unidades de élite policial. Una operará en Santa Cruz; otra, en Beni. Recibirán formación de instructores extranjeros. La estrategia se implementará en el corto, mediano y largo plazo, según el funcionario.
El anuncio llegó tras una escalada violenta en Santa Cruz. Cuatro civiles y un agente de inteligencia fueron asesinados en San Matías. El agente murió en una emboscada cerca de la frontera brasileña.
Oviedo señaló directamente al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV). Según el ministro, ambas organizaciones «se disputan territorio» boliviano para controlar rutas de narcotráfico hacia el exterior. Estados Unidos clasificó al PCC y al CV como organizaciones terroristas en mayo, según el documento citado por Oviedo.
Paz afirmó que «una frontera segura es una frontera que produce, exporta y progresa» y que «Bolivia recupera su soberanía territorial».
Confirmado. En desarrollo.
Lectura editorial. La presión del crimen organizado transnacional sobre Bolivia expone el costo real de fronteras sin control efectivo: vidas, soberanía y, en última instancia, inversión. Un Estado que no garantiza orden en su territorio no puede garantizar propiedad ni libre empresa. El Plan Fronteras Seguras apunta en la dirección correcta; su credibilidad dependerá de resultados medibles, no de actos de lanzamiento.



