COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Bogotá y Medellín activaron operativos de emergencia tras el terremoto que golpeó varias regiones de Colombia.
El alcalde Galán desplegó dos grupos desde la capital. El primero: 62 bomberos y dos caninos, rumbo a Cali. Ese equipo rescató a una mujer el lunes por la tarde. El segundo: 46 personas, incluidos 43 bomberos, viajaron el martes a Pereira. Bogotá también envió 120 unidades de sangre a las zonas afectadas y habilitó cinco puntos de acopio para donaciones.
El alcalde de Cali, Eder, agradeció públicamente a Galán. «Qué honor contar con el cuerpo de los Bomberos Bogotá», escribió en X.
Desde Medellín, el alcalde Gutiérrez confirmó el desplazamiento de 23 bomberos y tres caninos a Quibdó. El equipo transportó cerca de seis toneladas de equipos especializados. Viajaron toda la noche por tierra y llegaron a la capital del Chocó en la madrugada del martes. Gutiérrez informó que coordinó la operación con el alcalde de Pereira y que comunicó el despliegue al presidente De la Espriella.
El gobernador de Antioquia, Rendón, declaró alerta roja hospitalaria perentoria. La medida obliga a toda la red pública y privada de salud a atender víctimas sin restricciones. La Gobernación envió además cuatro aeronaves con rescatistas de la Cruz Roja y la Defensa Civil, y dispuso una caravana de ambulancias para trasladar a más de 30 heridos provenientes del Chocó.
El Gobierno nacional trasladó ministros a los puntos críticos. El vicepresidente Restrepo recorrió Caldas y estuvo en Manizales. El ministro del Interior, Lara, encabezó el Puesto de Mando Unificado en Risaralda.
La respuesta coordinada entre alcaldes, gobernadores y Gobierno nacional muestra que el aparato institucional puede funcionar cuando los incentivos son claros y la presión ciudadana es inmediata. Que alcaldes de ciudades grandes hayan actuado sin esperar instrucciones del centro es precisamente el tipo de descentralización efectiva que protege vidas. El reto ahora es sostener esa eficiencia más allá de la emergencia.



