ARGENTINA (Pulso) — Thiago Almada pisó suelo argentino en la madrugada del lunes. Viajó desde Madrid tras firmar su contrato en España.
River cerró la operación por una cifra cercana a los 20 millones de euros. El vínculo se extiende por tres años y medio.
El acuerdo incluye una cláusula de recompra a favor del Atlético de Madrid. El monto: 40 millones de euros, ejecutable en los próximos 18 meses.
Almada, de 25 años, es la novena incorporación del club en el mercado actual. Completó la revisión médica en Europa antes de viajar.
Esta tarde realizará su primera práctica en el predio de Ezeiza. El técnico Coudet ya lo incluyó en la nómina para la Copa Sudamericana.
Sin embargo, no estará disponible para el partido del miércoles ante Independiente Santa Fe en Bogotá. Coudet fue directo: «Sería irreal pensar que Thiago pueda jugar a 2.600 metros de altura tras estar de vacaciones».
El cuerpo técnico apunta al domingo frente a Argentinos, en el Monumental, como fecha objetivo para su debut.
Su último partido oficial fue el 12 de julio, en cuartos de final ante Suiza. Lleva casi un mes sin competencia.
El contexto en River es urgente. El equipo acumula cuatro derrotas en el Clausura, fue eliminado de la Copa Argentina y atraviesa su peor racha reciente.
La llegada de Almada es la apuesta más costosa del ciclo Coudet. El club necesita resultados rápidos; el mediocampista necesita ritmo. La ecuación tiene plazos cortos y exigencia alta.



