ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Las academias nacionales de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires y de Córdoba emitieron una declaración conjunta. Exigen un «profundo y amplio debate» antes de sancionar la reforma a la Ley General de Sociedades.
El proyecto ingresó al Senado a fines de mayo. Este martes se reúne la Comisión de Legislación General para continuar su análisis.
La declaración lleva las firmas de Aspell, presidenta de la academia cordobesa, y de Bianchi, de la filial porteña. Ambos advierten que «no se trata de una reforma para actualizar la ley vigente, sino de un nuevo cuerpo legal». Según el documento, de sancionarse, hará «obsoleta una parte relevante de la paciente y valiosa construcción jurídica desarrollada durante cinco décadas».
Un punto crítico: el texto no fue difundido antes de enviarse al Congreso. Las academias señalan que eso «ha impedido ser consultado y debatido en los ámbitos académicos, empresarios e institucionales». Agregan que se advierten «errores de coordinación interna que exigen una profunda revisión».
Entre los cambios objetados figura la supresión de tipos sociales tradicionales: sociedad colectiva, comandita simple y comandita por acciones. Según el documento, esa eliminación obliga a sociedades existentes a cambiar de régimen legal, lo que «invade la esfera de privacidad y autonomía de sus socios».
También cuestionan la norma que permitiría pactar jurisdicción y derecho aplicable para controversias intrasocietarias. Según las academias, eso puede «contraventar convenciones internacionales de las que la República es parte».
Además, alertan que las modificaciones a las sociedades anónimas no consideran adecuadamente el mercado de capitales, donde se requiere «legislación vigorosa que otorgue seguridad jurídica y protección a los inversores».
Las academias aclaran que apoyan actualizar la ley. Pero concluyen que una iniciativa «de tal envergadura debe estar precedida de un profundo y amplio debate».
Lectura editorial. La reforma tiene un núcleo valioso: incorporar figuras para blockchain e inteligencia artificial es modernización necesaria. Pero la libre empresa no prospera sin certeza jurídica. Aprobar a velocidad legislativa un texto con errores de coordinación reconocidos por las máximas academias del país sería un tiro en el pie para la inversión que el Gobierno de Milei busca atraer. El debate previo no es burocracia; es el seguro contra el caos regulatorio que ahuyenta capitales.



