Filadelfia, 4 de julio. Francia derrotó 1-0 a Paraguay en el Lincoln Financial Field y avanzó a los cuartos de final del Mundial. El gol lo marcó Kylian Mbappé, su séptimo del torneo.
Al sonar el silbato final, el portero paraguayo Orlando Gill se acercó a Mbappé para estrecharle la mano. El delantero francés no respondió al gesto. Gill entonces le arrojó el balón a la espalda.
La acción desencadenó un altercado entre ambas selecciones en el centro del campo. Otros jugadores franceses se acercaron a Gill. El incidente terminó rápido y Francia comenzó su celebración.
«Esto es fútbol, y le di la mano para felicitarlo, pero me ignoró», declaró Gill después del partido, según el documento. «Obviamente, entré en un momento acalorado, pero eso fue todo lo que hice. Solo quería felicitarlos. La verdad es que han tenido una campaña excelente; son candidatos a ser campeones del mundo».
Mbappé no habló con la prensa, pero sí con un socio de transmisión del Mundial. «Si tenemos que ensuciarnos las manos, lo haremos», afirmó. «Creían que íbamos a aparecer en esmoquin, hacer algunos movimientos vistosos y dar unos pases. También sabemos jugar fútbol duro. Y eso fue exactamente lo que hicimos hoy: ganamos. Incluso fuimos mejores que ellos».
En el partido se repartieron varias tarjetas amarillas. Mbappé también estuvo involucrado en un incidente previo cuando un defensor paraguayo realizó una entrada agresiva sobre él.
Francia jugará los cuartos de final el jueves en Boston contra Marruecos.
Confirmado. En el terreno de juego, los hechos mandan sobre el espectáculo: Francia ganó con trabajo y gol de su capitán. El altercado es anécdota; la clasificación, realidad.



