COREA DEL SUR (Pulso) — Confirmado. El índice KOSPI cerró este martes con una caída de 395,02 puntos, equivalente al 4,91%, para quedar en 7.656,31 unidades. La jornada comenzó 1,6% a la baja y las pérdidas se aceleraron durante la sesión.
El detonante fue la publicación del estimado preliminar de ganancias de Samsung Electronics para el segundo trimestre. La compañía reportó una utilidad operativa de 89,4 billones de won en el período abril-junio, superando las proyecciones del mercado. Aun así, los inversores vendieron: Samsung cayó 6,92% hasta 296.000 won.
El chip maker SK Hynix retrocedió 6,06% hasta 2.201.000 won, días antes de su proyectada cotización en Estados Unidos por 29.000 millones de dólares. Hyundai Motor cedió 4,48% y Hanwha Aerospace bajó 3,19%.
El caso más severo fue Hanwha Ocean: se desplomó 22,65% hasta 89.800 won tras confirmarse que el consorcio surcoreano que incluye al astillero no ganó el contrato multimillonario de submarinos de Canadá.
El volumen fue intenso: 512,29 millones de acciones por valor de 39,66 billones de won (25.900 millones de dólares). Instituciones y extranjeros vendieron neto 309.100 millones de won y 2,92 billones de won, respectivamente. Los individuos compraron neto 3,13 billones de won.
La bolsa de Corea (KRX) activó un circuit breaker y suspendió operaciones del KOSPI por 20 minutos después de que el índice llegara a caer más de 8% durante la sesión.
El won cotizó a 1.528,20 unidades por dólar a las 3:30 p.m., una baja de 2,1 won frente a la sesión anterior. Los rendimientos de bonos del Tesoro a tres y cinco años subieron 0,4 y 0,8 puntos básicos, hasta 3,780% y 3,999%, respectivamente.
Entre los pocos ganadores, Amorepacific avanzó 4,2% y SK Innovation subió 7,56%.
La jornada ilustra un dilema clásico de mercado libre: resultados récord no bastan cuando las valuaciones ya descontaban el éxito. Los analistas, según la fuente, señalan que el foco ahora está en si el gasto de capital creciente y la competencia intensificada justifican los múltiplos actuales. Para los inversores orientados a fundamentos, la señal es clara: el precio importa tanto como la ganancia.



